Editoriales


Espantapájaros


El grupo Espantapájaros desde sus propios encuentros y desencuentros, su pasión, su entrega y sus deseos se permite vivirlo y hacer de ello una puesta en escena, donde cada una con sus motivaciones y sensaciones, lo logra plasmar para dar cuenta de su disciplina y fervor hacia el trabajo individual y colectivamente, para responderle a un proyecto que cree en los jóvenes y en su visión frente a la vida.
Por ello y pensando mas en las ganas de apostarle a la vida, se trabaja para poder lograr resultados donde la poesía del escenario, se haga viva, a través de unas jóvenes que piensan que por medio del arte, del teatro y en medio de las dificultades propias y externas, esperan construir futuro.





Debajo del puente...     No habita la muerte.

Amanece y la neblina que baja de la parte alta va dejando ver las calles de villa Guadalupe, calles del trabajo diario, para el partido de fútbol, para los festivales de la cerveza, para el sancocho, calles con tristes historias jóvenes asesinados, de motos y sicarios a mil, calles para el enfrentamiento, calles de disputa…ahí debajo de ellas allá en los años de 1996 cuando la vida caminaba escondida, huyendo de los pájaros carroñeros de la muerte, ahí debajo de una de esas calles, mas exactamente debajo del puente,  la vida decidió salir del rincón y un grupo de jóvenes animados por la corporación Cultural Nuestra Gente con su proyecto “Sistema de Asesoría y Capacitación a Grupos Juveniles de teatro”, hicieron del teatro al aire libre antiguo basurero, ahí debajo del puente era su centro para fraguar actos de vida, para forjar iniciativas creadoras, decididos a combatir la muerte con actos  de vida. En medio del bullicio de las calles del barrio, de las barricadas y enfrentamientos en el año 1996 nace el grupo de teatro “El puente”, en el año 1999 se decide cambiar el nombre por el de “Espantapájaros” con la idea firme que era necesaria la participación  de todos y todas en esta labor de espantar la muerte para poder sembrar y cosechar un mañana mejor.

En su trayectoria artística el grupo a montados obras de teatro como: “la noche de los alcaravanes”, “Hip el Hipopótamo vagabundo”,  “La Zapatera Prodigiosa”, “Nadie hablará de nosotras”, “Susurros”, “la isla”, y “dinosaurios”.

Del grupo “Espantapájaros” nací y crecí  con entusiasmo, creyendo en el  compromiso social, en la solidaridad y en la alegría,  de ese grupo que me brindo  amor y aprendizajes de lo que me enseñaron mis directores: Hedras Urrego, Raúl Avalos , Fredy Bedoya. Los momentos que compartí con mis compañeros y algunos mis hermanos Peche, Angui, Johana, Leidy, Yirleny, Sandra, Harold, Camilo, Erika. Es de allí de  donde vengo esas son mis raíces , esas que son fuertes, sólidas y que me alimentan infinitamente.

Lo que empezó como un hobbi,  como un encuentro semanal,  hoy es mi proyecto de vida, hoy mas que ayer creo en el arte como herramienta, para formar “artistas para la vida” , en esta tarea de sembrar en el año 2005 se crea el semillero con los niños del barrio al que se le dio el nombre de “Espantapajaritos” con quienes monte la obra “el árbol de los sombreros” para que el camino siga y las calles tengan nuevos colores.

En   la academia hago del teatro mi profesión mi estilo de vida. Eso me llevo a una reflexión: uno debe ser activo en su arte para poder transmitirlo, pero también  uno debe ser entregado y apasionado por lo que hace. Estar en la Corporación Cultural Nuestra Gente como docente o como actriz es para mi un estado de plenitud.   El ser que trabaja todo un día y no ama, ni disfruta lo que hace no es feliz, lo puede hacer veinte años  pero nunca avanzara, nunca buscara como evolucionar se quedara en hacer un trabajo una repetición
mecánica de una operación. Los medios de comunicación y el entorno de nuestros jóvenes los alienan y los masifican, el arte individualiza , reconoce las diferencia y potencia las dificultades, el arte mejora la visión de todos aquellos cuyo horizonte se les pinta con el mismo paisaje que se repite generación tras generación, sicario, traqueto, narcotraficante, empleado de una empresa , un mínimo, los servicios desconectados por falta de pagos, muchas deudas  y una vida resignada, El arte es un horizonte diferente donde cada uno escoge los colores y las líneas con que quiere pintar su paisaje, por que el arte libera.


Mónica Rojas Torres
Estudiante de noveno semestre de Artes Escénicas
Universidad de Antioquia